viernes, 25 de enero de 2019

Taxis vs VTC en el Siglo XXI

Mirando las noticias, uno no puede más que sonreirse y sonrojarse ante la situación. Para los que no estais al tanto, los taxis quieren que se reduzcan licencias de VTC, y estos últimos quieren que no cambie lo que ya se ha dado.
Vamos a intentar situarnos para poder entender esto. Estamos en pleno siglo XXI, el siglo de la globalización y la "era digital". En este siglo vemos día a día como evolucionan los mercados, la industria y el comercio en general. Los que ya tenemos algunos años hemos visto y vivido la reconversión industrial de los 80. Hemos visto como miles de personas perdían sus trabajos en la industria siderometalúrgica del norte de España y se buscaban caminos alternativos para poder dar de comer a su familia.
Apenas hace un mes vimos la noticia del fin del sector del carbón. Algo que no solo afecta a los trabajadores que, en algunos casos, han dejado la salud e incluso la vida. También a todo el entorno, pueblos enteros que se han despoblado, negocios arruinados por falta de actividad. Lo que es indudable es que la evolución del mundo no se puede parar, nos guste o no.

Ahora vamos al tema inicial. Hablamos de un sector donde muchos han convertido "su derecho al trabajo" en una trinchera "cara". Hablamos de un negocio paralelo que tanto gobiernos como ayuntamientos, han fomentado y permitido. Por lo que de aquellas lluvias, estos barros.
Ya quisieramos todos que los sectores donde estuvieramos trabajando, estuvieran tan acotados y limitados como el sector del Taxi y su entorno. Seguramente el contable, o el vendedor de seguros, estaría encantado de que nadie más entrase a competir con ellos y su derecho a trabajar, fuera cedible o "vendible" a otros.
En pleno Siglo XXI es realmente inadmisible que existan limitaciones en un mercado de libre competencia. No es entendible que una persona pueda tomar su coche, pagar sus impuestos y seguros,  y ponerse a trabajar como cualquier otro. Es absolutamente injusto que estos señores consideren que "sus trincheras" no son tocables. Lo que aún me parece más injusto es el nivel de bloqueo al que van llegando en algunas ciudades.

Personalmente respeto a todo trabajador y en especial a los autónomos, que los considero el motor de este país. Pero con el mismo argumento, no puedo respetar a quién se piensa que por tener una "trinchera" tiene derechos que otros no disponemos.

En todo esto no vamos a dejar sin calificar a los políticos de este país, claramente la lepra de todo el entorno y el origen de este tipo de problemas. Sobran políticos para hacer nada, sobran "abrazafarolas" que solo buscan el gorroneo de un dinero por el simple hecho de tener un título. Sobran incompetentes que ni producen, ni organizan, ni mandan...

miércoles, 26 de septiembre de 2018

Influencers, Youtubers, Community Manager y otras faunas digitales

Vivimos un mundo digital, un mundo donde la comunicación crece de forma exponencial y lo más curioso: crece en relación inversamente propocional a la calidad de sus contenidos.

En la red nace cada minuto un nuevo espécimen que necesita hacerse notar, que necesita gritar al mundo que está ahí y que el es "alguien". Pues vamos a ayudarles un poco más, vamos a ayudar a las personas normales con las que coexistimos en este mundo digital.

Ante todo vamos a identificar los tres tipos básicos (definiciones buscadas en Google):
- Influencers:  es una "persona" que cuenta con cierta credibilidad sobre un tema concreto, y por su presencia e influencia en redes sociales puede llegar a convertirse en un prescriptor interesante para una marca.
- Youtubers: también conocido como personalidad de YouTube, celebridad de YouTube o Creador de contenido de YouTube, es un tipo de celebridad y camarógrafo de Internet que ha ganado popularidad gracias a sus videos en el sitio web para compartir este tipo de contenidos, YouTube.
- Community Manager: es el profesional responsable de construir, gestionar y administrar la comunidad online alrededor de una marca en Internet, creando y manteniendo relaciones estables y duraderas con sus clientes, sus fans y, en general, cualquier usuario interesado en la marca.

Ahora que ya disponemos de unas definiciones al menos comprensibles, vamos con la realidad de la "fauna digital":

- Influencer: alguien que no tiene ni idea, pero le gusta ser el centro de las reuniones, el típico listo que opina de todo pero no sabe de nada. El famoso listo de las reuniones que cuando escucha "mañana tengo un examen de próstata", te responde: "estudia el índice, siempre preguntan algo de eso". Esto si, en la mayor parte de los casos, si es chico, suele tener comportamientos próximos al grupo LGTB, porque "así se llama más la atención". Por otro lado, si es chica, suele jugar a la provocación y a rozar los límites del recato (tiene claro que llamar la atención trae más seguidores).

- Youtuber: aquí hay un poco de todo, desde el personaje "simpático" que tiene frases más o menos afortunadas, el niño que quiere hacer de prescriptor de lo que le "mola", el otro niño que está más que manipulado por "papá y mamá" y ni le va ni le viene... pero me lo dicen en casa. Pasando por los que recopilan videos que no son suyos, los doblan con más o menos habilidad y luego dicen que todo es de su propiedad. Hasta los que se dedican permanentemente a generar debates a base de insultos o bromas, bastante pesadas en algunos casos, pero todo sea por conseguir seguidores.

- Community Manager: en general, el típico indocumentado que se piensa que vale con hacerse fotos con famosos, hacer selfies, o propagar información sin orden ni criterio. Habitualmente este personaje apenas sabe usar el Facebook y Twitter, e incluso se piensa que no hay más redes sociales.

Lo primero es reconocer que ciertas actividades "lucrativas", son tan lícitas como respetables. Otra cosa es si consideramos que hay ciertas personas que se ponen el título "community manager" cuando apenas saben hacer la "O" con un canuto. Dicho esto, vamos a centrarnos sobre este espécimen: "community manager".

Hoy en día casi el 90% de las empresas necesitan tanto un responsable financiero, como un responsable de comunicación. Es básico controlar la reputación que ofrece nuestra empresa en la red y, lo que es peor, gestionar los ataques de reputación de ciertos personajes.

Ha comenzado a ser habitual el ver como estos elementos se dedican a la "extorsión" de restaurantes, cambiando cenas gratis por comentarios positivos. De la misma forma vemos como se dedican a opinar sobre temas a los que no tienen ni la más remota idea. Y lo que aún es peor, en algunos casos, argumentando la gran cantidad de seguidores, se ofrecen para gestionar nuestras redes sociales porque son "muy profesionales".

Ahora vamos a lo que realmente debemos buscar cuando necesitamos un community manager:
- Persona con cierta empatía (esto suele ser lo fácil)
- Que tenga cierta creatividad (aquí ya comenzamos con los problemas)
- Que sepa planificar su trabajo de comunicación (aquí ya no hay gente capaz)
- Que tenga un perfil mixto entre: marketing, comercial, comunicación, etc. (el santo grial)

Ahora viene el ingrediente en el que "todos fallan": nuestra empresa está en nuestra web y desde ahí vamos a la comunicación y propagación en redes sociales, NO AL REVES.

El que realicen el trabajo en facebook o twitter, no alimenta nuestra web que es donde vendemos. Que nuestro cliente llegue a TripAdvisor o cualquier otro comparador o buscador, y no a nuestra web... alimenta a nuestra competencia y no a nosotros.

Si tenemos un buen producto, un buen servicio y un precio acorde a ambos, lo que necesitamos es que nos vean los clientes directamente porque tendremos un 85% de fidelización y por la misma razón más márgenes de operaciones. Hacer el ejercicio al revés solo aporta beneficios a las páginas externas que venden de todo.

Ahora que tenemos claras las cosas, hagámonos una pregunta: "¿Trabajas para tu empresa o para facebook?". Si la respuesta es tu empresa, comienza a revisar como haces tu comunicación en redes sociales. Si es la segunda... déjalo en manos de cualquier "community manager".