viernes, 21 de abril de 2017

Franquicias y vendedores de aire

La franquicia como definición es la concesión de derechos de explotación de un producto, actividad o nombre comercial, otorgada por una empresa a una o varias personas en una zona determinada.

Más allá de lo que en sí refleja ese modelo empresarial, existen empresas dedicadas a representar a posibles "futuras franquicias". Auténticos profesionales de la hoja de cálculo donde con cuatro pinceladas y muchos números, nos alucinan, engatusan y captan nuestra ilusión.

Todo comienza con "este negocio te ofrece un camino..." o frases más golosas como "tu futuro". En fin todo sea por vender como dicen algunos.

Para los que nos dedicamos a asesorar y vemos desde fuera los "folletines" de las franquicias y la magia de sus números, no podemos hacer otra cosa que sonreir ante tal magnitud de mentiras y conceptos absurdos.

Como imagino que quien se lea este post será un posible "penitente" de las franquicias, va por delante mis recomendaciones básicas antes de seleccionar la cersta deonde "meter los huevos".

  • La inversión que nos ofrecen en total (insisto total) tiene hueco en nuestra economía o vamos a empeñar nuestra casa, familia y amigos?
  • Lo que estamos mirando es con fin de "autoempleo" o bien como inversión económica?
  • Los que ofrecen la franquicia de que son responsables y en que nos cubren?
  • Que obligaciones tendremos frente a que obligaciones tienen los franquiciadores?
  • Tiene experiencia demostrada? (es decir más de 1 local y más de 3 años)
Ahora vamos con la parte numérica:

Los que ofrecen cuentas de explotación simuladas, como es evidente siempre dan beneficios. Pero alguien se hizo la pregunta de "cual es el punto muerto" ?
Para los que no estais habituados a estos términos, el punto muerto es el volumen de ingresos necesarios para cubrir los costes fijos de la explotación (estos costes son los que corresponden a lo necesario para vender lo indicado).
En algunos casos vemos cuadros basados en % sobre ventas, estos suelen ser los más mágicos porque "siempre ganan", ya que por definición se asume que ganas un XX %.

Como en todo la dificultad de encontrar un negocio rentable, interesante y sobre todo que sea viable en la definición que cada uno quiere tener, no es nada fácil.
Siempre me ha sorprendido el que se pone a vender su franquicia sin preguntar absolutamente nada al futuro franquiciado... es decir le vale todo porque el vive de vender eso y nada más, el futuro del negocio no es su problema.

Se han creado algunas normas básicas en cuanto a las franquicias y sus obligaciones, en cualquier caso no se engañe: el que pone y arriesga siempre es el franquiciado, no el franquiciador.

Otro concepto muy importante sobre la franquicia: realmente lo que le venden necesita un franquiciador? o simplemente es un negocio "mono" fácil de copiar?
En este aspecto, en el sector de la hostelería, más del 60% de lo que vemos es totalmente copiable y no aporta absolutamente nada al franquiciado. Cuando hablamos de franquicia, hablamos de márketing, de estrategia comercial, de seguimiento en la gestión, de materias primas, de control de elaboraciones, etc. y no de un "tu pones el chiriguito yo te mando mercancia y la vendes".

En los últimos 15 años he visto pasar por nuestras manos más de 100 catálogos de franquicias y tan solo en un par de ocasiones nos interesamos a fondo. En el resto de los casos simplemente eran "cesiones de marca" y "mucho cuento de sirena", que en el mejor de los casos te hacen perder la inversión realizada.
Si se toma un poco de tiempo en navegar por la red con el tema de franquicias nos vamos a encontrar casos sangrantes de gente que ha perdido todo y ha terminado arruinada. Estas son las cosas que nos deben hacer reflexionar y sobre todo entender los riesgos de la inversión.

A todo esto no vamos a dejar de hablar de los que suelen ser el origen del mal: las empresas dedicadas a promocionar franquicias.
Estos son los principales promotores de "vender lo que no existe" y sobre todo maquillar un escenario ideal que termina en un tanto por ciento muy alto en desastre. Este tipo de empresas de muy dudosa reputación solo presumen de sus poco éxitos, y se esmeran en ocultar los desastres que han sufrido los franquiciados.
No vamos a poner nombres, pero como ya os podeis imaginar con buscar "asesoria franquicia" en tu buscador ya podrás disponer de un sinfín de empresas dispuestas a venderte lo que sea sin importarles nada... solo que pongas el dinero.

Personalmente siempre hago una pregunta al que me vende una franquicia: "Cuantos locales abrieron y cuantos cerraron en los X años de vida la de cadena?" Muchos esquivan la respuesta, otros se atragantan, otros dicen "ninguno" porque nadie ha picado aún.

Moraleja: el dinero que inviertes te ha costado mucho tiempo y esfuerzo, dedícale un poco más de tiempo antes de enterrarlo.

domingo, 16 de abril de 2017

Software original ante todo

Hay días en los que la realidad consigue superar a la ficción. Hoy es ese día sin dudas y todo gracias a una compra de software que luego me dicen que "no puedo utilizar". Comenzamos por el principio... me encuentro envuelto en un tema de desarrollo y como es lógico busco y adquiero las licencias pertinentes para el desarrollo.
Entre otras licencias se me ocurre que debo comprar un sistema operativo, no el de las ventanitas... el otro con fruta. Hasta aquí todo normal, entro en su web busco el programa y selecciono una de las versiones que indican para uso en un equipo. Como es lógico reviso que tiene y que me ofrece y procedo a pagar. Abonado el pedido en unos minutos entra el correo que me confirma el producto comprado y me indica que me remiten dicho pedido. En ese correo me indican que el plazo de entrega es de 1 a 3 días según disponibilidad. Dos días después recibo un correo con un adjunto en PDF que pide una clave... y otro correo nuevo con la clave que el anterior pide. Lo primero que me asalta es "cuanto procedimiento", procedo a revisar por encima el PDF y verifico que todo está tal y como se había pedido. Además apenas un día después recibo la factura correspondiente, todo perfecto.
Pasan los tres días y veo que no recibo nada, por lo que procedo a entrar en la web para verificar mi pedido y veo que está "completo", es decir entregado y facturado. "Vaya que raro" es lo primero que me viene a la mente y en consecuencia reviso el pedido para verificar la dirección por si hubiera errores. La dirección es la correcta, el pedido está bien y todo es tal y como se pidió, pero no tengo la mercancía. Solución simple llamar a soporte para preguntar. Super-centralita de voz que te pregunta y tu hablas... hasta que te hartas de dar datos y comienzas a probar su intérprete al más puro estilo "yutubers con siri".
Por fin consigues que salte a donde sea que te atiende un ser humano. No me voy a extender con el periplo entre departamentos, solo resumir que la primera llamada fueron 35 minutos y terminé por pasar el teléfono a mi mujer porque tenía que atender otras llamadas. Ella anotó que hacer y cuando pude me puse con las instrucciones. Ahora es cuando comienza la sorpresa: "hay que descargar el sistema operativo de 4,6gb". Pero esto no termina aquí, la descarga se debe hacer con un equipo suyo (me ahorro la marca para evitar dar publicidad). Indico que no tengo equipos suyos, que tengo tabletas de ellos pero los equipos son PCs normales y que lo comprado es para hacer una máquina virtual y trabajar en pruebas. Una hora de reloj después me sueltan que "no estoy autorizado" y que solo puede solicitar que se anule el pedido.
Atención al dato: "compras software original pero NO PUEDES USARLO DONDE QUIERAS solo en sus ordenadores". Por supuesto esto ni lo indican en la tienda, ni en ningún sitio que puedas imaginar. Ni siquiera una miserable advertencia o indicación... eso si, para otras cosas te piden hasta el color de los ojos de tu pareja.

Como era evidente solicité que realizara una cancelación del pedido y se me devoviera el dinero. Ojo con la respuesta porque es de manual: "NO ADMITIMOS DEVOLUCIONES DE SOFTWARE UNA VEZ ABIERTO". Si... si... lo se, perdí los nervios... se me fue la paciencia y la prudencia, simplemente me convertí en un pequeño Troll y me puse a dar voces por teléfono a la señorita que me atendía. No era una cuestión del dinero pagado por un programa original, era la tomadura de pelo de algo que: "COMPRO", "NO RECIBO" y "NO PUEDO DEVOLVER POR ABIERTO". Finalmente pase a la fase legal: "señorita o me cancela el pedido o procedo a poner este caso en las manos que correspondan, ustedes NO ME HAN ENTREGADO NADA, POR LO QUE NADA ESTA ABIERTO SALVO EL CORREO". Esto aderezado con el resto de datos y la sensación de "gilip..." que se te queda al comprar algo que no te dejan usar. La conclusión es simple: "compra software original" pero antes que nada verifica los "derechos y deberes que adquieres". La moraleja es "cada día me gusta mas Google, Chrome, Android, Firefox, FireOS, Ubuntu, etc.. con sus filosofía de abrir puertas", os podeis imaginar que las marcas que no pongo son las que NO me gustan. Por cierto el mes que viene voy a cambiar mi móvil por un Samsung de última generación y que no esconden donde lo fabrican poniendo eufemismos como "diseñado en..."