viernes, 3 de agosto de 2012

Presunto ladrón

Somos un país lleno de presuntos. Día tras día se destapan casos de sobornos, corrupción, hurto (desmedido) y ya lo más que es malversación de caudales públicos.
Evidentemente donde hay un ser humano hay opciones de infracciones administrativas. Es un hecho probado que por ejemplo en la hostelería el 10% de los empleados roban. Ya sea dinero, mercancía o simple consumo no declarado, al final el empresario asume un dinero al mes en este concepto. De la misma forma en el este país vemos como hay un % de "PRESUNTOS" ladrones o como los queramos llamar.

Al final todo este tipo de personas y comportamientos, son los que terminan por "justificar" que otros intenten también robar y en consecuencia aparecen modelos como el griego o el rumano, donde todo se tiene que hacer a base de sobornos y la corrupción alcanza los niveles más altos.

Este tema de robos desde altos cargos no es nuevo, ya sea Afganistán, Ukrania, Grecia o España, lo natural es ver como los grandes poderes roban y no terminan en la cárcel (salvo la Ex-presidenta de ukrania y no por robar).

La correpción se ha instalado en todas las capas de la sociedad y lo más grave es que no se ve intención de resolver el problema de una forma clara. Puedes robar a puñados, al final te pondrán la medalla de "El Chorizo más Listo". Casi como aquella frase de "mata a uno y serás un asesino, mata un millón y serás un conquistador".

Las leyes se hacen para otorgar de ciertos derechos a todos, pero evidentemente el profesional del hurto sabe como utilizar las comas para después de robar... vivir como un rey sin perder nada.
Si no pagas la luz te la cortan de inmediato, si no pagas el teléfono no solo te cortan... hasta te ponen en la lista de no fiable, si no pagas al banco te embarga hasta la camisa, pero si eres un político corrupto, si robas a miles, si estafas millones... te ponen una alfombra, puedes escribir libros e incluso consigues reconocimiento público. Que patético, que pena y sobre todo que asco.

Lo último es un señor del CSIC que parece ser no puede justificar a donde se han ido 1.6 millones de euros en 10 años. Eso si... tiene una casa enorme y estupenda que "le regalaron" y su hija está bien acomodada (con un dinero que recibia no se sabe en que concepto).

Una vez más la justicia y los encargados de dirigir, mantienen un discreto silencio y una pasividad fuera de toda razón.

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